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2014/04/02

Álvarez-Buylla (2011)

Álvarez-Buylla, E. (2011). Comunalidad: imprescindible para la sobrevivencia de la diversidad del maíz campesino. Pp. 13-16. En: Álvarez-Buylla, E., Carreón, A. & San Vicente, A. Haciendo milpa: la protección de las semillas y la agricultura campesina. UNAM. 91 p.

El presente capítulo trata sobre cómo la agricultura industrial y los maíces híbridos, han logrado incrementar los rendimientos hasta el tope actual, pero a costa del ambiente, la calidad de los alimentos y su diversidad, así como del modo campesino de producción. De igual manera y bajo la misma lógica, nos da a conocer las consecuencias sobre otro complemento al esquema agroindustrial: la biotecnología de transgénicos, una revolución genética que prometió soluciones “mágicas”. Así mismo, se revelan datos sorprendentes acerca de los permisos otorgados a las empresas transnacionales por parte de dependencias de gobierno. En el documento, el autor puntualiza que con la riqueza de variedades nativas y la sabiduría indígena-campesina, más una verdadera ciencia profunda y pública, se podría triplicar la producción de maíz de alta calidad en México, aseverando que una forma efectiva de emprender la protección del maíz nativo y otros cultivos es mediante un Decreto Presidencial que prohibiera de manera permanente la liberación de líneas transgénicas.

A más de diez años de la liberación de transgénicos en algunos países del mundo, con Estados Unidos a la cabeza, no aumentaron los rendimientos ni disminuyeron el uso neto de agrotóxicos; por el contrario, estos químicos se acumulan en poblaciones naturales con impactos impredecibles, causando serios estragos en los sistemas agrícolas. En México este problema es aún más grave, ya que no existe alguna normativa que sancione el no etiquetamiento de los alimentos elaborados con organismos transgénicos, lo cual implica una “contaminación” de genes recombinantes, con capacidad de mutar, reproducirse y dispersarse en los seres vivos. 

Los riesgos de liberar maíz transgénico en su centro de origen son particularmente grandes, ya que compromete la soberanía alimentaria y cancela los modos actuales de producción de maíz en México, considerando que las variedades nativas son la base de más del 75% de la producción mexicana de maíz para consumo humano. Sin embargo, el 6 de marzo de 2009, se estableció un transitorio para poder aprobar siembras de transgénicos en fase experimental. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales dio dictámenes positivos y la Secretaría de Agricultura otorgó 33 permisos, entre 2009 y 2010, para las empresas transnacionales en Sonora, Sinaloa, Chihuahua, Tamaulipas, Coahuila y Durango. En marzo de 2011, se concedió un permiso para siembra en fase piloto en Tamaulipas, en localidades cercanas donde hay diversidad de maíz nativo.

Para fines de la investigación, esta información nos amplió el panorama sobre la manera más idónea de mantener la diversidad de maíz nativo en un país como México, puesto que al ser Centro de Origen y diversidad genética de este grano es necesario fomentar su manejo comunitario sin crear registros, candados o instrumentos que limiten o prohíban el libre intercambio de las semillas campesinas, y sin quitarles a las comunidades la autonomía para manejar y conservar sus recursos genéticos. Por otro lado, se reafirma que la actuación del gobierno respecto al tema se encuentra notablemente envuelta en la ilegalidad; además, es claro que las corporaciones están teniendo un papel fundamental en el rumbo de las decisiones en torno a la soberanía alimentaria de México, aún al margen de la insuficiente ley de Bioseguridad, de la evidencia científica y del interés público.

El libro donde se publicó dicho capítulo tiene como objetivo central servir a las propias organizaciones participantes y apoyar su esfuerzo de seguir salvaguardando el maíz nativo mexicano. Aunado a ello, Elena Álvarez-Buylla Roces forma parte de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad, organización no lucrativa conformada por un amplio grupo de científicos dispuestos a asumir su responsabilidad ética frente a la sociedad y el ambiente.

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