Compendio bibliográfico anotado por los participantes de un curso de Economía de los Recursos Naturales. Las opiniones son de quien las firma pero el conocimiento es compartido. Se agradece reconocer el crédito a quienes lo merezcan: como Xoxo, que no es más que Xoxocotlán, en Oaxaca, ¿hay otro?
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2014/04/30
(Martinez-Alier, 2001)
Martinez-Alier, J. (2001). Mining conflicts, environmental justice, and valuation. Journal of hazardous materials, 86(1-3)
El autor, discute el término valoración del daño y la responsabilidad ambiental, para ello analiza con diversos casos las relaciones entre la distribución de conflictos y la valoración económica. La primera parte del artículo describe varios casos en donde actividad minera genero importantes efectos ambientales y de salud humana. Primero describe el caso de una minería en Japón, que se desarrollo a inicios de 1900. Este caso es recordado como el primer gran desastre de contaminación en este país, debido a esta problemática surgió un líder llamado Tanaka Shozo que dirigió todo un movimiento de resistencia contra la contaminación del río Watarase. Para resolver el problema la empresa responsable de la mina Fukurawa acudió a la compensación. Otro caso fue en una mina en Andalucía a cargo de la empresa minera Rio Tinto, ahí la población no aceptaba el proyecto debido a que decían que eran múltiples los daños ambientales, por lo tanto protestaron y recibieron como respuesta del gobierno una masacre de entre 100 y 200 personas. También relata los problemas ambientales relacionados con la minería en Ecuador, Bougainwille y Papua. Posteriormente analiza los movimientos ambientalistas que surgen a raíz de las emisiones ocasionadas por la industria. Antes estos movimientos se ofrecieron soluciones que resolvían el conflicto inmediato pero no el problema como la colocación de chimeneas para la emisión de sustancias toxicas. Otro concepto que trae a su análisis es el de Justicia ambiental, el cual surge en la década de 1980 con un movimiento organizado en contra del “racismo ambiental” por ejemplo por la desproporción en la disposición de basura toxica en países de Latinoamérica. Otro movimiento es el ambientalismo de los pobres que reclama la apropiación de su territorio y su medio ambiente. Estos movimientos podrían ayudar a mover a la sociedad y la economía hacia la sustentabilidad.
El manejo y resolución de los conflictos ecológicos requieren cooperación entre las empresas, organizaciones internacionales, redes de ONG, grupos locales y gobierno. Pero ante esta situación el autor plantea ¿si es posible que en esta cooperación pueda estar basada en valores comunes? Ante tal situación donde existen movimientos que demandan justicias ambiental, otros que demanda el respeto a sus territorios indígenas. Estas demandas son ignoradas en la valoración económica. En la economía convencional los impactos al ambiente se observa en términos de externalidades los cuales deben ser internalizados en un sistema de precios, estas no se ven como fallas de mercado sino como éxito en el aumento de los costos sin embargo este sistema genera movimientos sociales y ambientales.
De este artículo trabajo de investigación la idea que me llevo es la importancia de los movimientos ambientales como contrapeso a las políticas de valoración de la economía convencional, ya que agregan otros elementos sociales y ambientales que son fundamentales para una verdadera sustentabilidad.
Joan Martínez Alier es Catedrático del Dpto de Economía e Historia Económica de la Universidad Autónoma de Barcelona desde 1975. Es autor de numerosos artículos académicos y miembro de los consejos editoriales de Ecological Economics, Environmental Values, Journal of Agrarian Change y otras revistas.
(509 páginas)
2014/03/02
González, T.A., Riascos, A. E. (2007).
González, T.A., Riascos, A. E. (2007). Panorama Latinoamericano del Pago por Servicios Ambientales. Gestión y Ambiente, 10(2), 129-144.
La economía ambiental busca aportar elementos para el estudio de los problemas ambientales, y se apoya en la perspectiva e ideas analíticas de la economía, que estudia el cómo y por qué los agentes económicos toman decisiones acerca del uso de los recursos escasos para la satisfacción de las necesidades humanas. La mayoría de estas satisfacciones se obtienen de los ecosistemas, sin embargo el concepto más aceptado de bienes ambientales está relacionado con “la producción de alimentos y materias primas, cuyos productos pueden ser mercadeados de forma convencional, no obstante existen muchos otros bienes y servicios, es por ello que la economía ambiental busca el análisis de estos bienes al involucrar las consecuencias ambientales que estas decisiones generan y busca cómo se pueden orientar las políticas e instituciones al equilibrio de los deseos humanos con las necesidades del ecosistema. Para la economía, el principal mecanismo para la asignación eficiente de los recursos es el sistema de mercado, donde se logra el óptimo de Pareto; en un mercado competitivo concurren los agentes de manera racional, es decir, buscando maximizar sus utilidades y generando señales, que son expresados en unidades monetarias, mostrando la disposición a pagar por los bienes y servicios, y solucionando de alguna manera el problema de la asignación de éstos, a pesar de que en la vida real este mecanismo tiene fallas.
Los mercados incompletos, las externalidades, los bienes de libre acceso y los bienes públicos constituyen las fallas de mercado en las que se encuentran muchos de los bienes y servicios ambientales que, por carecer de un mercado completo, carecen de precio, aunque no de valor, permitiendo de alguna manera que los agentes económicos tomen decisiones que no tengan en cuenta los costos o beneficios ambientales que le imponen a terceros. Esta situación se conoce como externalidad. Al enfrentar estas fallas, no se puede depender de los mercados para suministrar niveles eficientes de calidad ambiental, y hay que implementar políticas públicas ambientales para rectificarlas. Con lo anterior, se intenta encontrar el valor que apoye el proceso de toma de decisiones, de manera que cuando se utilice el medio ambiente, se conozca y se pague por el costo que su uso representa, o por alguna mejora o mantenimiento de la medida de la calidad ambiental de un determinado entorno y de los beneficios a la población afectada.
La valoración económica del medio ambiente nos permite contar con un indicador de su importancia en el bienestar que facilita su comparación con otras alternativas de uso, acudiendo al dinero como unidad común. Los verdaderos servicios son los denominados “servicios ecosistémicos”, porque la variedad de condiciones y procesos de los ecosistemas y sus componentes ayudan a mantener y satisfacer la vida humana, diferenciándolos enfáticamente de la interpretación del término bienes y servicios ambientales que se usa en muchos acuerdos de liberalización comercial entre países. Una definición más utilitaria: el producto de las funciones de los ecosistemas que benefician a los seres humanos, aunque actualmente no tengan mercados propiamente establecidos. Recientemente la alternativa que surge para aportar soluciones a las fallas de mercado es el pago por servicios ambientales que en los últimos años, toma mayor importancia debido a que tiene como objetivo corregir las externalidades presentes en la mayoría de los bienes y servicios ambientales.
Sin duda este trabajo permite observar la importancia de la economía ambiental en la determinación y asignación de valor monetario o no a los servicios ecosistémicos, lo cual resulta ser crucial para el desarrollo de nuestro trabajo.
580 palabras.