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2014/04/26

Martínez-Carrillo (2004)

Martínez-Carrillo, J. L. (2004). Evolución del algodón transgénico en México. INIFAP. México. 5 p.

El documento manifiesta la creciente adopción de cultivos transgénicos a nivel mundial, argumentando que casi un tercio del área sembrada con esta tecnología se ha establecido en países en vías de desarrollo. Específicamente, describe las tendencias del algodón en México desde 1996, año en que se establecieron las primeras hectáreas de cultivo en Tamaulipas, hasta el 2004, donde el área sembrada con algodón transgénico alcanzó 9.0 millones de hectáreas, correspondiendo al 11% de la superficie global de transgénicos. Así mismo, el autor señala que en el país, a pesar de que la superficie de siembra de este cultivo ha tendido a la baja, la siembra de algodón transgénico continúa incrementándose y en cada ciclo, la demanda de los productores nacionales por esta tecnología es mayor.

El cultivo de algodonero en México ha tenido una tendencia variable en los últimos diez años. En 1994, la superficie nacional se incrementó hasta 175,375 has alcanzando un máximo de 314,776 has en 1996. A partir de ese año la superficie de siembra tendió a bajar paulatinamente hasta sembrarse 40,483 has en el año 2002, la superficie más baja de algodón establecida en el país. Algunos factores que propiciaron este decremento fueron: alto costo de producción, baja en el precio de la fibra a nivel internacional, sequía, falta de apoyos gubernamentales y la importación de fibra de los Estados Unidos. En el año 2003 con apoyos federales y mayor precio de la fibra, se incrementó la superficie a 62,892 has y en el 2004 se alcanzaron 107,346 has.

El algodón transgénico se introdujo a México desde 1996, sembrando 896.8 has en Tamaulipas, lo cual correspondió a un 0.3% de la superficie sembrada a nivel nacional. Este porcentaje llegó a 60.6% en el año 2004. Las primeras variedades utilizadas fueron NuCotton 33B y NuCotton 35B, pero a partir del ciclo agrícola 1999 se empezó hacer uso de la variedad conocida como Bollgard® solución Faena que, además del gen que codifica para la toxina CryIAc de Bacillus thuringiensis, contiene el gen que codifica para resistencia al herbicida (glifosato) Faena CP4 EPSPS de la bacteria Agrobacterium sp. La siembra de dicha variedad se ha incrementado considerablemente, de 24.5 has sembradas en un inicio a 17,326.6 has establecidas en el 2004.

En general, el autor nos presenta la extensión acelerada del algodón transgénico en el territorio mexicano, más aún cuando los productores pueden establecer como máximo 80% de la superficie de siembra con este tipo de materiales, lo cual prácticamente está ocurriendo en las principales zonas productoras de algodón. En este sentido, la fuente bibliográfica nos proporciona datos y cifras sorprendentes sobre la introducción de este cultivo transgénico y su continua evolución, a pesar de que México es centro de origen y domesticación de esta especie vegetal (Gossypium hirsutum). Ahora bien, respecto a las interacciones que existen entre los transgénicos y organismos no objetivo, es importante considerar los problemas que se tienen con algunas plagas, ya que insectos chupadores y el picudo del algodón muestran resistencia a esta tecnología, por lo que el monitoreo de sus poblaciones debe ser realizado en cada ciclo de siembra para detectar cualquier cambio que pueda desencadenar efectos potencialmente negativos.

La información que se mostró anteriormente es parte de la conferencia presentada por el autor en el VII Congreso Internacional en Ciencias Agrícolas realizada en la Universidad Autónoma de Baja California. 


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2014/02/23

Diario Oficial de la Federación (2005)

Diario Oficial de la Federación. (2005). Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados. D.O.F. 44 p.

En general, el cultivo de las plantas genéticamente modificadas ha sido un tema controversial en todo el mundo, particularmente en México, la inquietud y desacuerdo se presentó desde el surgimiento de la biotecnología en el sector agrícola hasta la experimentación oficial de éstos cultivos. Con la finalidad de mostrar  desacuerdo hacia esta transformación, por su parte, grupos de científicos ad doc, la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS) y organizaciones como la Dirección General de Sanidad Vegetal (DGSV),  por mencionar, toman la postura de enfrentar al gobierno haciéndoles ver las posibles consecuencias que éstos acarrean.

Así pues, se plantean políticas públicas de regulación, siendo hasta el 2005 cuando México aprueba la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados (LBOGM) con el objeto de regular las actividades de utilización confinada, liberación experimental, liberación en programa piloto, liberación comercial, comercialización, importación y exportación de organismos genéticamente modificados, con el fin de prevenir, evitar o reducir los posibles riesgos que estas actividades pudieran ocasionar a la salud humana o al medio ambiente y a la diversidad biológica o a la sanidad animal, vegetal y acuícola. Dicha ley funciona como herramienta que garantiza el uso responsable y seguro de la biotecnología, dando a conocer las normas estipuladas para evaluar su buen funcionamiento, por tal motivo es un instrumento que ofrece a México la posibilidad de proteger su megadiversidad.

Sin embargo, diversos autores opinan que la instrumentación de la LBOGM ha sido muy difícil de aplicar por muchas razones, entre las que destacan: no garantiza la bioseguridad del maíz o de otras especies para las cuales México es centro de origen; es una ley fraccionada y en algunos casos, incoherente debido a los diferentes actores que participan en el análisis y edición de las distintas versiones de ésta; el etiquetado de productos alimenticios provenientes de OGM no es obligatorio ni una prioridad, a pesar de que entran masivamente en la cadena alimentaria. Por estas situaciones que presenta dicha Ley, es utilizada en el trabajo de investigación para ser contrastada con la demás bibliografía anotada, puntualizando sus desajustes e irregularidades. A ello, se suman una gran cantidad de investigadores y conocedores del tema, entre ellos la Dra. Elena Álvarez-Buylla, Dr. Antonio Serratos Hernández, Biól. Alma Piñeyro   los cuales concurren en que son muchos los daños causados a la biodiversidad, a la salud y la soberanía alimentaria, que lo menos que puede esperarse de las actividades derivadas del uso de OGM es la necesidad de apegarse a la realización de evaluaciones científicas de riesgo para prevenir y minimizar efectos adversos.

Esta ley se decreta por el Congreso de los Estados Unidos Mexicano en el sexenio del presidente Vicente Fox Quesada y publicada por el Diario Oficial de la Federación el 18 de marzo del 2005.

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2014/02/21

Ortega (2008)

Ortega, R. (2008). Maíz transgénico: riesgos y beneficios. Revista Universidad de Sonora, 41-43.

En este artículo, Ortega considera la gran importancia que posee el maíz, planta que ha sido un elemento vital para los cultivos de América latina, desde la prehistoria hasta la actualidad. Tal como lo indica dicha autora, es quizás la planta cultivable con mayor diversidad de usos, aplicaciones, formas y condiciones de producción, y con un enorme potencial de comercialización. Por estas características y propiedades, dicho grano se ha modificado genéticamente. Es así como ella se detiene a analizar los beneficios y riesgos que trae consigo las variedades de maíz transgénico, dado que son uno de los cultivos transgénicos más extendidos hoy en día.

Como es sabido, el maíz transgénico presenta endotoxinas de una bacteria denominada Bacillus thuringiensis (Bt), ello le confiere al maíz resistencia a las plagas que suelen producir cuantiosos daños. El uso de maíz Bt supone una serie de ventajas desde el punto de vista medioambiental si se compara con el uso desmedido de los plaguicidas. No obstante, se hace mención de una situación que hasta hace poco no se contemplaba como verídica, pero que definitivamente ha provocado cambios en cadena a otros organismos ajenos a la modificación genética. Estamos hablando de las concentraciones tan elevadas de dicha toxina que al tener un espectro de acción alto afecta de manera negativa a insectos benéficos, alterando la dinámica de sus poblaciones y de otras que interactúan con ellas. Así pues, cada una de las consecuencias por el uso de este cultivo transgénico deben incorporarse a un riguroso análisis de riesgos.

En términos generales, más allá de los beneficios que proporciona la fuente, que al parecer son más mitos que realidades, se presentan riesgos de gran peso que son abordados en el documento de investigación con la finalidad de aseverar la opinión de otros autores respecto a los posibles efectos sobre la biodiversidad. Estos riesgos quedan agrupados por un lado, en aquellos que alteran la dinámica poblacional y por el otro, los que involucran transferencia de genes, aquí la autora se refiere específicamente a la transferencia horizontal que se perfila como un gran problema. Así mismo, dicho artículo revela información sobre un estudio de Chapela y Quist realizado en Oaxaca, donde se encontraron maíces criollos contaminados por maíces transgénicos, lo cual es una razón que me condujo a mantener la postura de rechazo hacia los OGM, puesto que México es el centro de origen de este importante grano. En un mero análisis reflexivo, la autora destaca que: “la diversidad genética del maíz mexicano y sus parientes cercanos es vulnerable a la introducción de variedades comerciales, independientemente de que éstas porten o no características transgénicas. Es urgente reconocer que este patrimonio universal necesita atención inmediata para su protección, conservación y uso adecuado”.

Aunque la presente información no se publicó en una revista de renombre y quizá ésta no se encuentre indexada, el autor plantea tanto las ventajas como las desventajas del maíz transgénico, dejando que el lector tome su propia decisión e incline la balanza.

508 palabras